Reseña | «Sueños de un seductor» de Woody Allen

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Woody Allen es reconocido mundialmente como actor y sobre todo como director de cine, pero en esta ocasión vamos a dejar de lado su carrera cinematográfica y nos vamos a centrar en una de sus facetas menos conocidas, la de dramaturgo. Ya desde su adolescencia Allen empezó a ganarse la vida escribiendo chistes para otros cómicos y más adelante empezó a colaborar como guionista en programas de televisión como The Ed Sullivan Show. En la década de los 60 del siglo XX el cómico neoyorkino ya despuntaba como monologuista y era frecuente verle colaborar en el Tonight Show Starring Johnny Carson o The Dick Cavett Show. Pero ya en esa misma década vio que su carrera como cómico se le quedaba corta para desarrollar sus inquietudes artísticas y su rico mundo interior, y en 1966 escribió la comedia No te bebas el agua (Don’t Drink The Water) y en 1969 estrenó y protagonizó en su estreno teatral Sueños de un seductor (Play It Again, Sam) en la que ya dejó pinceladas de las obsesiones que encontraríamos en su posterior obra cinematográfica: el personaje neurótico, inseguro y enamoradizo con problemas para relacionarse con las mujeres, las crisis de pareja, la cinefilia, los chistes sobre el judaísmo, el sexo, la muerte…

Sueños de un seductor (Play It Again, Sam, 1969) es una obra de teatro escrita y protagonizada por Woody Allen, en ella el actor y director neoyorkino encarna a una suerte de alter ego propio llamado Allan Felix, un crítico de cine al que su mujer acaba de abandonar y que empieza a tener citas a ciegas concertadas por una pareja de amigos (Linda y Dick) para ayudarle superar su divorcio. Pero a raíz de las inseguridades y torpeza a la hora de seducir mujeres Allan empieza a tener la alucinación en la que Humphrey Bogart se le aparece para darle consejos para ligar.

Linda (Diane Keaton), Allan Felix (Woody Allen) y Bogart (Jerry Lacy) en la representación teatral de «Sueños de un seductor» (1969).

En esta comedia en tres actos Allen ya muestra, si bien no de la forma madura que ofrecerá su cine desde Annie Hall, varias de las constantes de su carrera que han sido enumeradas más arriba. En Sueños de un seductor hay constantes citas, guiños, homenajes y parodias a uno de los clásicos más célebres del cine como es Casablanca. Ya el título original de la obra (Play It Again, Sam) hace ya referencia a una frase nunca dicha en la película pero que ha pasado a la cultura popular, la aparición de Bogart y las constantes referencias al film de Michael Curtiz y otras películas bogartianas que trufan esta comedia de Allen son uno de los homenajes más brillantes e inteligentes que se han hecho nunca a esta mítica película.

El tiempo de la acción transcurre durante dos semanas del mes de agosto y se ubica íntegramente en el apartamento de Allan Felix, situado en la Calle 10, Oeste, en Nueva York, donde lo encontramos viendo El halcón maltés. El apartamento consta de salón, un pequeño espacio que funciona como oficina y, a cada lado del escenario, se encuentran el dormitorio y la cocina. Casi todas las interacciones del protagonista con las mujeres ocurren en escena a modo de flash backs que, como es habitual en su cine, hacen que la historia siga adelante. En el primer acto se realiza el planteamiento de la obra, Allan está deprimido porque su mujer Nancy le ha dejado al que le espeta lapidariamente «No siento la menor relación contigo, y no me gustas físicamente», por otro lado se le aparece Bogart que le da consejos de seducción algo más acordes con el cine noir que en con la realidad «olvídate de fantasías como relaciones y esas cosas. El mundo está lleno de tías. Sólo tienes que silbar», por ello Allan se mueve entre la inseguridad y el trauma causado por el divorcio y la impostura de intentar ligar bogartianamente. Así mismo, entran en escena del matrimonio de Dick y Linda, él es un hombre de negocio totalmente abducido por su trabajo hasta el punto de descuidar la relación con su esposa, una romántica empedernida que trata de ayudar a Allan a conseguir citas. En el segundo acto tras dos semanas sentimentalmente decepcionantes Allan recuerda algunas de las citas que Linda le ha conseguido. Aquí se pasa revista a una serie de estereotipos de mujeres: la chica católica, la mujer promiscua, la chica moderna… En este acto ocurre un hecho trascendental para la obra y en el tercer acto, que ocurre a la mañana siguiente, se cierra el círculo y el homenaje a Casablanca.

Linda (Diane Keaton) y Allan Felix (Woody Allen) en la adaptación cinematográfica de «Sueños de un seductor» (Herbert Ross, 1972).

En 1972 Woody Allen adaptó el guion de Sueños de un seductor y fue dirigida por Herbert Ross que volvió a contar con los cuatro actores principales del elenco original Allen, Diane Keaton, Tony Roberts y Jerry Lacy para volver a representar a Allan Felix, Linda, Dick y a Bogart respectivamente. La adaptación cinematográfica cambia Nueva York por San Francisco y saca la acción a las calles de la ciudad, alargando algunas escenas y añadiendo otras nuevas como la cita en el bar motero y se juega más con ese humor físico que utilizaba en su cine previo Annie Hall. Una adaptación muy divertida que aprovecha el éxito de la obra de teatro.

En Sueños de un seductor Woody Allen despliega sus dotes para el humor y realiza una comedia inteligente, un homenaje a la figura de Humphrey Bogart y a Casablanca, además de predecir al ejecutivo que vive constantemente enganchado al teléfono (en este caso el fijo) y ser la primera colaboración entre Allen y Keaton, también adelanta elementos que más tarde madurarán en su carrera cinematográfica posterior alejadas de su primer cine de humor algo más abstracto, una obra que arrancará más de una carcajada al lector/espectador por su brillante texto. Aquí Allen crea una obra rica en referencias que ponen de manifiesto la cultura cinéfila del autor, un primer conato existencialista, de exploración de las relaciones siempre difíciles entre hombres y mujeres, el jazz; que tiene un valor documental impresionante por adelantar muchas de las constantes de su obra posterior y por lo tanto es una obra fundamental para conocer la evolución posterior de Woody Allen.

Ficha técnica:

Título: Sueños de un seductor.

Título original: Play It Again, Sam.

Autor: Woody Allen.

Traducción: Manuel Sáenz de Heredia.

Número de páginas: 112.

Editorial: Tusquets Editores.

Año: 2015.

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